21 may. 2012

Recuperamos una crónica de las XV Jornadas Libertarias.


 Dentro de nuestra continúa campaña de recuperación de la Memoria Social y Obrera de Canarias. Recuperamos para este espacio de difusión un texto realizado por el compañero Jose Luis Guzmán García con objeto de las que fueron las XV Jornadas Libertarias. 


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DENTRO DE LOS ACTOS DE LAS “XVI JORNADAS CULTURALES LIBERTARIAS” ORGANIZADAS POR LA CNT DE CANARIAS
 *Charla a cargo de José Luis Guzmán García, sobre Manuel Pérez Fernández (1887-1964), destacado anarquista de calado internacional y uno de los miembros fundadores de la “Confederación Regional del Trabajo de Canarias” de la CNT, creada en agosto de 1932.

De origen andaluz, algo más de setenta y nueve años distan en el tiempo de la llegada de Manuel Pérez Fernández a la isla de Tenerife y cuarenta y siete de su fallecimiento en el exilio brasileño de Río de Janeiro. Sin duda, personaje en el que se conjuga el olvido y desconocimiento popular de su existencia más allá de los círculos específicos ideológicos y en algún caso académico, como uno de los protagonistas directos del obrerismo revolucionario contemporáneo que trasladó su activismo más allá de las fronteras del estado español; con la importancia de su corta (agosto de 1932-octubre de 1934) aunque trascendental e intensa contribución a la causa obrera y anarcosindicalista en las Islas Canarias durante buena parte del periodo republicano como miembro de la “Confederación Regional del Trabajo de Canarias” de la CNT. Aportes, que vienen a jalonar su trayectoria de activista dentro de una dilatada vida consagrada al anarcosindicalismo y a la revolución social y cultural que inició muy tempranamente y mantuvo hasta el final de sus días, constituyendo una referencia histórica, de las más desconocidas, del dado en llamar por sus propios protagonistas como “Movimiento Libertario Español”. Es uno de los miembros fundadores en la reunión de Valencia en el año 1927 de la Federación Anarquista Ibérica (FAI).
En relación a su activismo en Canarias, especialmente, en la isla de Tenerife como secretario general de la CNT y como director y redactor del semanario obrero “En Marcha”, órgano de expresión de la regional canaria, estaría enmarcado de constantes detenciones, procesos penales y estancias en las cárceles de la capital tinerfeña como consecuencia de su significada militancia obrerista. Desde el momento de su llegada a la isla el 15 de junio de 1932, le seguirán veintiocho meses de extraordinaria actividad en un contexto de gran agitación social y obrera, incluyendo huelgas de carácter pre-revolucionario como las originadas por el movimiento de los inquilinos de Santa Cruz en julio de 1933. El 26 de agosto de 1932, participa en la constitución de la ”Confederación Regional del Trabajo de Canarias” y seis días después preside el conocido como “mitin de los deportados” junto a Buenaventura Durruti y otros, celebrado en la capital isleña y donde se dan cita mas de cuatro mil personas. Participa en todas las huelgas habidas en la capital durante este periodo convocadas por la “Federación Obrera de Santa Cruz” y la CNT. Trabaja intensamente en la preparación del Congreso Constituyente de la Regional Canaria celebrado en abril de 1933, donde se dan cita más de cien delegados en representación de más de veinte mil afiliados/as a este aglutinante organismo obrero.
En octubre de 1934, tras sufrir ocho días de cautiverio acusado de delito de imprenta y en relación a la huelga de los campesinos de la Orotava que se venia produciendo desde el mes de agosto, las autoridades civiles y militares de la provincia de Tenerife decretan la expulsión inmediata del archipiélago canario de Manuel Pérez. Sobre los motivos fundamentales que provocan y determinan la arbitraria expulsión de las islas, según lo contenido en el capítulo “El fascismo avanza y amenaza” de las memorias inéditas “30 años de lucha. Mi actuación como militante de la C.N.T. Y anarquista español”, se debió a la denuncia pública de la existencia de propaganda y de elementos conspiradores afectos al recientemente implantado en Alemania (1933) régimen “nacional socialista”, entre otros, cita al cónsul de la Alemania nazi en Tenerife y prospero comerciante y terrateniente Jacob Ahllers.
Organizados en la ciudad de Santa Cruz, forman parte importante del tejido empresarial de la isla abiertamente tolerados por las autoridades públicas y militares de la provincia de aquel periodo en que el republicano Enrique Malboison ostentaba el cargo de Gobernador Civil de la provincia, actuando como máxima autoridad militar desde 1931 el general Enrique Salcedo Molinuevo. Cuestión, en la que ahonda en los distintos y coetáneos artículos que generaron muchísimo interés publicados en el semanario “Solidaridad Obrera” de Barcelona en octubre de 1934, con el título de “El archipiélago canario y sus problemas”, textos nuevamente reproducidos en el mismo medio ya durante el periodo de guerra en julio de 1937. Así, como en el capitulo “La gran responsabilidad de los gobernantes” de las crónicas “Cuatro meses de barbarie, Mallorca bajo el terror fascista”, aparecida en zona republicana en enero de 1937. Crónicas, en las que relata la odisea vivida en Mallorca donde le sorprendió el golpe militar del 18 de julio, durante los cuatro primeros meses de la invasión fascista de la isla y posterior fuga de Baleares. Casi un año después de su destierro de Canarias en el mes de septiembre de 1935, es investigado, detenido e interrogado por la policía en la ciudad de Cádiz donde residía. Señalado por las autoridades policiales de Tenerife como inductor ideológico de la muerte del presidente de la Audiencia Provincial y Gobernador Civil en funciones Don José Ramón Fernández Díaz, suceso acaecido en la noche del día 1 de septiembre en la ciudad de Santa Cruz. Sospechas, que las autoridades no pudieron convertir en acusaciones a pesar de las distintas detenciones y proceso abierto contra uno de los detenidos en la capital en relación al crimen, suponiendo la muerte del Gobernador interino un inconcluso caso más de aquel convulso periodo.
Tras la intensa vivencia en territorio peninsular del periodo de guerra y revolución (1936-39), cárcel y exilio, no regresaría al archipiélago canario. El vínculo personal establecido por Manuel Pérez en Brasil con muchos canarios exiliados y huidos del hambre y de la represión en el archipiélago, continuaría bien entrada la década de los años cincuenta como relata en los capítulos finales de sus memorias. Fallece en la ciudad de Río en 1964 a los 77 años de edad, donde actuaba como director y redactor del conocido periódico anarquista de Brasil “Acao Direta”, desde el cual continuó su lucha denunciando las infamias del franquismo y en apoyo de los presos políticos.

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